Cómo probamos los irrigadores dentales
Hemos seleccionado los irrigadores dentales más conocidos y asequibles para probarlos y calificarlos según nuestros criterios.
Formulamos las siguientes preguntas para determinar la puntuación:
- ¿Es fácil de usar?
- ¿Posee alguna característica de diseño única y es compacto?
- ¿Los accesorios están incluidos?
- ¿Qué eficacia tiene?
- ¿Cuánto cuesta?
- ¿Y los gastos de envío?
¿Es fácil de usar?
La gente busca la sencillez. Claro que un montón de características extras pueden ser interesantes, pero también complican el uso del producto. Por eso era fundamental determinar la sencillez de uso de estos irrigadores dentales. Si los controles son muy complicados, el dispositivo pierde puntos. Y lo mismo sucede a la inversa.
¿Posee alguna característica de diseño única y es compacto?
Es normal que un irrigador dental sea un dispositivo algo más grande que, por ejemplo, un cepillo de dientes eléctrico. No obstante, tienen que cumplir con ciertas normas de diseño porque nadie quiere un aparato muy voluminoso. De ahí que también hayamos revisado si estos dispositivos ocupan poco espacio y son fáciles de transportar.
¿Los accesorios están incluidos?
Cuantas más boquillas tenga un irrigador dental, mejor. Por eso, la cantidad de accesorios influyó en la clasificación de estos dispositivos.
¿Qué eficacia tiene?
La finalidad de un irrigador dental es limpiar las zonas de la boca de difícil acceso. Por eso este aparato tiene una ventaja sobre el hilo dental normal. Ahora bien, cada aparato puede diferir en cuanto a la presión del agua y al rendimiento general, por eso tuvimos que comprobar si cumplía su objetivo.
¿Cuánto cuesta?
Estos dispositivos de limpieza son los más asequibles del mercado. No obstante, nos centramos en su imagen general, sus características y su precio final.
¿Y los gastos de envío?
El envío y los costes adicionales fueron los últimos aspectos en los que nos centramos al probar estos dispositivos. Revisamos los diferentes costes, ya que algunas marcas tienden a poner gastos de envío muy elevados a los productos, haciendo que sea muy caro comprarlos. Por eso, elegimos los gastos de envío más bajos o el envío gratuito.